FLAVIO PERCHMAN
“El hincha de Aguada debe mostrar con orgullo ser socio del club más grande del básquetbol uruguayo.”
Este es el nuevo presidente de Aguada. Cercano a cumplir 46 años, hace casi 13 es empresario futbolístico, una profesión en la que ha generado reconocimiento, respeto y, sobre todo, credibilidad. Sebastián Fernández, Juan Manuel Olivera, Palito Pereira, Jadson Viera y Sebastián Balsas son algunos de los jugadores que representa. Es casado y tiene 2 hijos, Carolina y Nicolás. Con proyectos ambiciosos y conceptos claros inicia su tarea como presidente del club. En la parte deportiva, uno de los primeros movimientos causó impacto en el ambiente del básquetbol: la casi segura llegada de Leandro García Morales. Una incorporación que entusiasma a todos los aguateros pero sobre la que enfatiza: “Con esta movida queremos mostrarle al hincha que no le vamos a pedir cosas sin darle nada a cambio, nosotros primero le damos para después pedirle, le marcamos el camino. Pero si el hincha no se hace socio y si el socio no se mantiene, esto va a ser un espejismo más, va a ser un granito de arena en vez de ser un ladrillo para cimentar el futuro.”
¿Cómo fue tu primer vínculo con el club? ¿Cómo te hiciste hincha de Aguada?
Yo nací en Magallanes y Cebollatí, por lo que mi amigos de la infancia eran hinchas de Welcome o Atenas, en una época en la que el básquetbol no era tan popular. Yo con el básquetbol me enganché cuando empezó a pasarse por televisión, te estoy hablando del año 1974 ó 1975, y me empezó a entusiasmar mucho. Ya mirándolo por televisión me tiraba Aguada y una gente amiga me llevó a ver un partido, creo un Aguada-Hebraica, y ahí sí me prendió la gente y la camiseta de Aguada para siempre. En 1980, lo recuerdo perfectamente, con 13 años, fui a la sede y me hice socio. Fue cuando toda la campaña en la que vinieron Granger y Bacon, y al año siguiente llegó el Fefo Ruiz. Aguada fue muy importante en mi adolescencia, el ir a todas las canchas… Ese vínculo con el club se mantuvo a lo largo del tiempo hasta que a los 25 años fui dirigente por primera vez. Fue Carlos Lorenzo el que me arrimó. En ese momento conocí a Juan Pedro Bonino, a Luis Merlo y a toda la gente de aquella época. Después tuve como un paréntesis con Aguada. Me casé, tuve hijos y me dediqué a mi tarea de empresario gastronómico primero y empresario deportivo después. Recién hace un par de temporadas me arrimé nuevamente a Aguada.
¿Por qué la vuelta al club y, ahora, esta decisión de ser presidente?
En la última directiva había gente amiga de muchos años, como por ejemplo Ricardo Turnes. Además se fue juntando un grupo de amigos de la Asociación Cristiana de Jóvenes, que estaban empezando a seguir a Aguada, y empecé a ir, nuevamente, a los partidos de vez en cuando. La pasión siempre estuvo y en la última Liga me involucré un poco más. Al tema de la presidencia me fueron empujando de a poco. Yo le iba escapando hasta que en un momento me dije ¿por qué no? Me gustan los desafíos y lo tomo como tal. Yo estoy acá para transformar y para dejar algo en el club. Mucho más en lo estructural y en lo social que en lo deportivo, más allá que el club necesita ganar un campeonato. Un título se disfruta mucho pero después pasa, y si uno no sabe capitalizarlo no te deja nada. Creo que estoy en una etapa de madurez, con muchas cosas cumplidas a nivel personal y esto me pareció un desafío diferente, interesante, difícil, pero me parece que vale la pena.
Te escuché decir en alguna entrevista que tu idea es sólo estar dos años en la presidencia.
En principio te diría que es prácticamente seguro que sí. Es como cuando bailás el vals en un casamiento, sacás a bailar a la novia pero después te gusta que te toquen el hombro medio rápido. Y acá es parecido, hay que venir, trabajar duro y a conciencia, y dejar la línea encaminada para que alguien continúe.
¿Cuáles son, entonces, los proyectos de aquí a dos años?
El mayor desafío no pasa por un gimnasio, una piscina, un jugador determinado o un título. La ambición mayor que tenemos es que el hincha de Aguada se involucre con el club. En la medida que la gente se involucre de verdad con Aguada, y no sólo cuando llegan las instancias decisivas de la Liga, este club está para grandes cosas. Está para ser un club importante y solvente en el tiempo. De lo contrario va a ser una institución, como ha pasado en los últimos 30 años, que depende de la aparición de algún mecenas, de gente que viene a poner el hombro y dinero. Somos el club con más hinchas, con más simpatizantes y, entonces, tenemos que tener una identificación acorde. No entiendo cuando un hincha pregunta que le dan a cambio de pagar la cuota social. Le dan el privilegio de ser socio del club. El socio del Barcelona, del Real Madrid o de Boca, muestra con orgullo ser socio del club. El hincha de Aguada debe mostrar con orgullo ser socio del club más grande del básquetbol uruguayo. Para mi es importante darle un sentido de pertenencia al club. El hincha debe sentir que pertenece al club. Nosotros quisimos, de alguna manera, inculcar el sentido de pertenencia, manteniendo en el plantel a Alejandro Muro y Pablo Morales por tercer año consecutivo. No queremos jugadores que todos los años cambien de camiseta. Buscamos un sentido de pertenencia. Y la gente tiene que entender que en la medida que todos colaboren un poquito, es más fácil salir adelante. Yo, realmente, al que hoy es socio, le agradezco y le pido que confíe en este nuevo emprendimiento y que se mantenga como socio. Aguada lo necesita como socio todo el año. El club necesita el apoyo durante todo el año, más allá de que la Liga se juegue durante 7 u 8 meses. Y al que no es socio lo invito a que haga el esfuerzo y que se sume a nuestro padrón social. El hincha tiene que ser socio. Y, a todos, les pido que estén junto a Aguada más allá del entrenador o el jugador que en ese momento podamos tener. Que se valore a Aguada por lo que es Aguada. El sentimiento del socio no debe depender del plantel de turno. Y que sepan que este es un club de puertas abiertas y que, cuando lo entiendan necesario, pueden venir a plantear lo que sea. Si logramos que la gente adquiera ese sentido de pertenencia vamos a tener un club que sea protagonista en todos los campeonatos y que cumpla una parte importante en lo social.
¿En ese aspecto, en lo social, qué objetivos pensás que Aguada puede alcanzar?
Nosotros queremos lograr de Aguada un club social. Lo que hoy es Urunday Universitario o el cambio increíble que tuvo Malvín.
¿Es posible en Aguada?
Completamente posible y completamente viable. No hay una competencia directa en la zona. Lo más cercano debe ser la Asociación Cristiana hacia el sur y Urunday hacia el norte y, de las dos, estamos muy lejos. Aguada tiene todo como para ser un club social muy importante de la zona. Tenemos espacio y es nuestro. Yo no te digo de manera inmediata, pero nosotros tenemos que dejar sentadas las bases para que Aguada sea un club social de aquí a diez años.
Vayamos a la parte deportiva. Causó gran impacto en los últimos días la noticia de la probable llegada de Leandro García Morales.
Estamos muy adelantados y muy cerca de concretar su incorporación. Estamos esperando que él termine su participación en Venezuela. Por un tema de respeto, él quiere terminar la temporada allá, lo que me parece correctísimo, y después definir los últimos detalles de la contratación. Pero está todo bastante encaminado. Va a ser la cuarta ficha. Va a ser un gran esfuerzo que vamos a hacer. Nosotros con toda esta movida queremos mostrarle al hincha que no le vamos a pedir cosas sin darle nada a cambio, nosotros primero le damos para después pedirle, le marcamos el camino. Pero si el hincha no se hace socio y si el socio no se mantiene, esto va a ser un espejismo más, va a ser un granito de arena en vez de ser un ladrillo para cimentar el futuro.
Continúan en el plantel, como fichas mayores, Diego González, Alejandro Muro y Pablo Morales. ¿La quinta ficha puede ser Bouzout?
Es una posibilidad. Pero como no jugó la última Liga, él empezaría a entrenar en Aguada para ver como se siente y para ver como lo encuentra el cuerpo técnico, y después decidir. Por ahora sólo eso, no hay nada concreto y yo no he tenido ningún contacto con él.
¿Extranjeros?
Vamos a buscar un 5 importante y hay que esperar que definimos sobre la quinta ficha nacional para resolver sobre el segundo extranjero.
¿Se ofertó por Román González?
No. Te afirmo con absoluta claridad que no se habló con ningún extranjero. En su momento, antes de lo de García Morales, se habló con Kyle Lamonte pero era absolutamente inviable su venida.
Javier Díaz

